Nueva Colección

La colección Atarraya del Magdalena explora la relación del pescador con su atarraya, el proceso del tejido, anudado y los elementos como plomos y un amuleto de cobre, que envuelve la relación con el oficio, el sustento y las leyendas populares. Tejer una atarraya es un trabajo que requiere paciencia y maestría, esta actividad así como la pesca es predominantemente masculina y encierra una dualidad entre ese momento del tejido que libera y a la vez atrapa, como el río. Las piezas propuestas representan las formas que se perciben en diferentes momentos de la relación del pescador con su atarraya: el tejido, la forma que toman sus tramas al momento de lanzarla, la pesca, el momento en que esta colgada para secarse después de la jornada de pesca, y también abstrae y desprende su parte inferior conformada por un cordón o fibra con plomos y un amuleto en cobre para una buena relación con el Mohán: Amo y señor de las aguas, quien vigila el equilibro de la naturaleza y el respeto que le debemos.